martes, 5 de mayo de 2009

El despertar

El día de hoy es un día más obscuro no se percibe llanto alguno, todo esta tranquilo y solo el olvido, puede sanar algún dolor, la noche se hace más negra, y en el cielo como almas decapitadas se ven las estrellas, que acompañados de una luna color rojizo alumbran el camino a las personas que no saben a dónde ir, y al seguir el camino de la desesperación encuentran al final su perdición, y el cielo tiene cada vez mas estrellas que al comienzo se mueven queriendo escapar, pero poco a poco se quedan quietas resignadas a su soledad, y alumbran cada noche extinguiendo su alma poco a poco hasta ya no alumbrar mas.

El día de hoy es un día más obscuro no se sienten los pasos de las personas al caminar, solo me quedo escuchando el sonido del silencio para poder entender mejor el significado de un susurro, y poco a poco las voces se van calmando, solo escucho las palabras de mi corazón, y poco a poco se va callando hasta darme cuenta que no hay dolor, y al abrir los ojos veo todo con más claridad y el silencio me empieza a hablar y sin poder contestar para no matar el momento solo me  queda escuchar, y me doy cuenta que todo lo que siento es de verdad, solo que la inseguridad me mata un poco más.

El día de hoy, ya no es tan obscuro, solo que el cielo se torna rojo por las sensaciones que tengo, el no querer volver a sufrir para inevitable, pero como escapar de un destino que uno mismo se ha creado con el pasar de los días y las penas sufridas, viendo miles de corazón rotos, y poco a poco creer que ese también es un destino que uno tiene que cruzar, y cada vez que el corazón empieza a llorar y el alma siente todo el dolor que paso uno se da cuenta de que puede afrontar una realidad inventada por una luna maldita que solo quiere estar con alguien que en verdad la quiera, y al estar sola no sabe que mas hacer.

Hoy he decidido caminar por la obscuridad, por el sentido opuesto del camino que alumbra la luna, y avance hasta encontrar lugares más negros que los anteriores, y seguí avezando, y me encontré con cantos de dolores y perdiciones que el solo oírlos matan el alma y encadenan al corazón para no seguir avanzando mas, y recordé como era el silencio total, y solo me senté, y pude entender las verdaderas palabras de dolor y perdición, y al no escuchar nada mas, abrí los ojos, y vi que las cadenas ya no estaban mas, y seguir avanzando, y la obscuridad empezó a hacerse más clara, y por fin pude ver, un camino un cielo gris, un cementerio por todos lados sin nombres escritos en las lapidas maltratadas, y el lugar se me hacia familiar, y al final del cementerio encontré una tumba, sin adornos y mas maltratada que todas las demás, pero con un nombre, mi nombre, y desperté, y descubrí que ya no estoy más en las sombras, ya no pertenezco a ese mundo, escuche que mi corazón reía de alegría y mi alma ya no cantaba canciones de agonía, y te vi a mi lado  y supe que no tenía por qué sufrir más, y no quiero abrir los ojos nuevamente, y ver que ya no estás.

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