miércoles, 13 de mayo de 2009

El sentido de una vida

Sentado en una habitación, viendo a toda la gente pasar, me pregunto qué es lo que siente en este momento la soledad, como saber si estoy solo o simplemente no me doy cuenta de quienes me rodean, hay miles de preguntas que rondan mi cabeza, pero no hallo las respuestas a las preguntas correctas, aquí de nuevo estoy, sentado en una habitación que sus paredes escritas con sangre cuentan un historia de lo que sucedió, llevo más de dos años y no le doy importancia, ni siquiera la he leído, solo me pongo a pensar en la gente que me rodea que me dice amigo, ¿en verdad solo estoy? O es un momento de angustia que no puedo estar seguro de quienes me rodean.

Miro día a día por la única ventana que me ilumina cada mañana a las 6 a.m. y despierto pensando si sigo vivo o ya pase al otro lado, pero al darme cuenta que aun siento dolor encuentro la respuesta a mi preocupación, y solo queda seguir esperando a despertar sin ningún dolor y ahí será el día en que ya no siga vivo. Veo por la ventana la gente que va y viene, se les nota en la mirada que saben que es lo que quieren, y algunos solo caminan esperando encontrar un lugar al cual ir, ¿pero por qué yo no he de salir? No tengo ningún lugar al dónde ir, claro está, pero porque no buscarlo, eso lo pensare otro día, que sea menos caluroso, que el viento cante y que las hojas dancen.

Despierto nuevamente, atrapado en los recuerdos más profundos de mi mente y solo queda pensar, que un motivo para vivir tengo que alcanzar, y en medio de mi soledad, pienso en colocar un cartel el cual dirá se busca meta para vivir, aquel que la encuentre devolver a su dueño el cual está en el cuarto más pequeño de toda esta ciudad, y no paro de reír pues el día de ayer llore lo suficiente, y ya no quedan lagrimas por derramar, y llega mi mente un recuerdo, que vuelve todo obscuro y el frio intenso se apodera de mi, y ya no quiero seguir pensando y decido esperar hasta mañana.

El día de hoy es más frio, y por primera vez no veo el sol por mi ventana, solo oigo al viento cantar y veo como las hojas danzan sin cesar, y una sonrisa se dibuja en mi rostro y decido salir a buscar una meta por la ciudad, y al darme cuenta de que estoy por cruzar la puerta, decido leer la historia en sangre escrita de este lugar, y al darme cuenta de lo extensa que es, lloro de felicidad pues me siento vivo otra vez, pero no hay dolor, y eso me hace dudar si en esta vida me encuentro o no, y decido leer, y al ver que ya termine pude entender que esa historia no es más que un relato de una persona que no pudo ver la vida pues el yacía en la agonía de no poder descubrir por qué estuvo en este cuarto día a día, pero yo no continuare su historia, pues he abierto esta puerta y he decidido que voy a ser como las personas que veía pasar, solo que esta vez buscare una meta por la cual mataría para alcanzar, y aquel que esté en este cuarto otra vez, si lee la historia podrá encontrar con tinta negra de la noche, una pequeña escritura, que dice: “sal por esa puerta y no mires atrás, porque el destino que te espera es aquel que tú quieras alcanzar”

miércoles, 6 de mayo de 2009

Mi alma y mi corazón

Escribí mas de mil poemas una vez, tratando de encontrar a la persona a quien dárselos, viví mas de mil vidas, y se siguieron acumulando, al ya no tener tinta, empecé a escribir con las lagrimas de mi corazón, al ver que nunca se acabarían pensé que viviría mil vidas mas, y escribiría hasta romperme las manos, pero no fue así, mi corazón pedía día a día encontrar a la persona a quien dar estos poemas para poder dejar de llorar, y solo le decía aguanta un poco más, ahora cuando pienso que ya lo encontré mi corazón dejo de llorar un par de días para darse cuenta que todo fue una ilusión, mi alma se acerco y me abrazo, muy suavemente me susurro que no quería ser engañado una vez más, y les prometí que si volvía a pasar esta vez escribiría un poema de los tres, mi corazón mi alma y de mi.

Mi corazón aporta la tinta con la que escribo, mi alma el dolor con el que me inspiro y yo solo soy el puente de todo esto, quiero compartir a todo el mundo mis sentimientos, no para que sientan pena por mí, sino porque tengo mil emociones que expresar y mil sentimientos que callar. A lo largo de mi vida probé todo tipo de dolor, y ninguno fue más grande que aquel que no puedes vendar, mis sentimientos, aquellos que solo revolotean queriendo ser dichos expresados de un solo golpe con tantas cosas que decir, con tantas cosas por dar, y una noche me dijeron por qué no nos dejas jugar más, porque nos tienes encerrados en esta habitación, y solo pude contestar por miedo a sufrir de nuevo.

Mi manera de expresarme, es escribiendo, relatando a manera de historia mi vida, que con un par de rimas suenan mejor, y que poco a poco me doy dando cuenta que hay mucho mas por escribir que solo los sentimientos que nacen en el momento, y me doy con la tristeza de que todo es de tristeza y dolor, que nunca pude reír en esta vida que nunca pude decir te quiero sin sentir miedo a salir herido, y creo que no me equivoque, porque mi corazón se aferra a mí en este momento y me dice no una vez más, no otra vez, y mi alma se acerca y solo le puede decir se fuerte, y aguanta ahí, que ya llegara el día en el que no tengas que llorar de tristeza para escribir de nuevo, que llorara de alegría y escribirás felicidad.

He escalado la montaña más alta muchas veces y he gritado hasta desangrarme un millón de veces, he construido castillos de arena en pleno desierto, que con el calor de mi corazón se convirtieron en cristal y reflejaron el universo, he llorado tantas veces que el mundo se rebalso tres veces, he querido poder decir un te quiero sin pensar en salir herido ninguna vez, y es el agujero más grande que tiene mi alma, pero no me reclama, y no sé si eso es algo bueno o malo, si ya se acostumbro al dolor o a la idea de nunca amar, solo puedo decir que salí herido una vez más, y que el amor ya no significa nada para mí.

Y solo llego a pensar que nada de esto fue de verdad, que lo que dije nunca llego, y lo que mi corazón lloro jamás se sintió, al despertar me doy cuenta  que sigo vivo porque me duele, y el día en el que despierte sin ningún dolor es el día en el que muerto estoy, o el día en el que por fin mi corazón lloro por última vez, solo que ahora eso ultimo lo veo cada vez más lejos.

martes, 5 de mayo de 2009

El despertar

El día de hoy es un día más obscuro no se percibe llanto alguno, todo esta tranquilo y solo el olvido, puede sanar algún dolor, la noche se hace más negra, y en el cielo como almas decapitadas se ven las estrellas, que acompañados de una luna color rojizo alumbran el camino a las personas que no saben a dónde ir, y al seguir el camino de la desesperación encuentran al final su perdición, y el cielo tiene cada vez mas estrellas que al comienzo se mueven queriendo escapar, pero poco a poco se quedan quietas resignadas a su soledad, y alumbran cada noche extinguiendo su alma poco a poco hasta ya no alumbrar mas.

El día de hoy es un día más obscuro no se sienten los pasos de las personas al caminar, solo me quedo escuchando el sonido del silencio para poder entender mejor el significado de un susurro, y poco a poco las voces se van calmando, solo escucho las palabras de mi corazón, y poco a poco se va callando hasta darme cuenta que no hay dolor, y al abrir los ojos veo todo con más claridad y el silencio me empieza a hablar y sin poder contestar para no matar el momento solo me  queda escuchar, y me doy cuenta que todo lo que siento es de verdad, solo que la inseguridad me mata un poco más.

El día de hoy, ya no es tan obscuro, solo que el cielo se torna rojo por las sensaciones que tengo, el no querer volver a sufrir para inevitable, pero como escapar de un destino que uno mismo se ha creado con el pasar de los días y las penas sufridas, viendo miles de corazón rotos, y poco a poco creer que ese también es un destino que uno tiene que cruzar, y cada vez que el corazón empieza a llorar y el alma siente todo el dolor que paso uno se da cuenta de que puede afrontar una realidad inventada por una luna maldita que solo quiere estar con alguien que en verdad la quiera, y al estar sola no sabe que mas hacer.

Hoy he decidido caminar por la obscuridad, por el sentido opuesto del camino que alumbra la luna, y avance hasta encontrar lugares más negros que los anteriores, y seguí avezando, y me encontré con cantos de dolores y perdiciones que el solo oírlos matan el alma y encadenan al corazón para no seguir avanzando mas, y recordé como era el silencio total, y solo me senté, y pude entender las verdaderas palabras de dolor y perdición, y al no escuchar nada mas, abrí los ojos, y vi que las cadenas ya no estaban mas, y seguir avanzando, y la obscuridad empezó a hacerse más clara, y por fin pude ver, un camino un cielo gris, un cementerio por todos lados sin nombres escritos en las lapidas maltratadas, y el lugar se me hacia familiar, y al final del cementerio encontré una tumba, sin adornos y mas maltratada que todas las demás, pero con un nombre, mi nombre, y desperté, y descubrí que ya no estoy más en las sombras, ya no pertenezco a ese mundo, escuche que mi corazón reía de alegría y mi alma ya no cantaba canciones de agonía, y te vi a mi lado  y supe que no tenía por qué sufrir más, y no quiero abrir los ojos nuevamente, y ver que ya no estás.